¡Añada clásica y generosa tanto en calidad como en cantidad! 2004 se caracteriza por temperaturas globalmente frescas y sin excesos a lo largo de toda la temporada; una escasez de lluvias importante (alrededor del 30%) durante el ciclo vegetativo a pesar de un mes de agosto particularmente fresco y lluvioso, afortunadamente seguido de un mes de septiembre seco y soleado que perfiló de manera bastante espectacular la maduración de las uvas. En Louis Roederer, gracias a un intensísimo trabajo en nuestros viñedos, las uvas alcanzaron, el 20 de septiembre, el equilibrio perfecto entre madurez y frescura, indicio de una añada excepcional.
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