La región vitivinícola de Rioja está enclavada en el Valle del Ebro. Limita la norte con la Sierra de Cantabria y al sur con la Sierra de la Demanada, lo que constituye una situación privilegiada para el cultivo de la vid. Las 57.000 hectáreas de viñedo que actualmente componen la Denominación de Origen Calificada “Rioja”, se distribuyen en las Comunidades Autónomas de La Rioja, Navarra y el País Vasco.

La región natural de Rioja posee diferentes suelos y zonas climáticas. Este aspecto favorece el desarrollo de lavid, ya que le proporciona distintas características que imprimen la peculiaridad de los vinos.
A medida que el terreno desciende de oeste a este, el clima se vuelve cada vez más seco y cálido debido a la influencia del Mediterráneo.

Esta pluralidad de terrenos no supone diferenciación en cuanto a la calidad del vino, ya que el Rioja se elabora con uvas seleccionadas procedentes de las distintas zonas.
La diversidad del terreno y del clima hacen que esta región se divida en tres sub-zonas: Rioja Alta, Rioja Baja y Rioja Alavesa.