El Domaine de Chevalier situado en Léognan, la ciudad capital de la región de Graves, tiene una larga historia, ya que aparece en el famoso mapa de Pierre de Belleyme de 1783.
En 1983 la finca fue comprada por la familia de Bernard, nº1 en Francia en el comercio de bebidas espirituosas y un importante “negociant” de grandes vinos de Burdeos.
Desde entonces ha sido dirigida por Olivier Bernard, que perpetúa ese espíritu de equilibrio y la búsqueda constante de la perfección, que han sido el sello distintivo de este excepcional vino.
El Domaine de Chevalier tinto, el buque insignia de la denominación Pessac-Léognan, pertenece a la élite de los grandes crus clasificados de Burdeos. El Domaine de Chevalier blanco está reconocido como uno de los mejores vinos secos del mundo.
En 1983 la finca fue comprada por la familia de Bernard, nº1 en Francia en el comercio de bebidas espirituosas y un importante “negociant” de grandes vinos de Burdeos.
Desde entonces ha sido dirigida por Olivier Bernard, que perpetúa ese espíritu de equilibrio y la búsqueda constante de la perfección, que han sido el sello distintivo de este excepcional vino.
El Domaine de Chevalier tinto, el buque insignia de la denominación Pessac-Léognan, pertenece a la élite de los grandes crus clasificados de Burdeos. El Domaine de Chevalier blanco está reconocido como uno de los mejores vinos secos del mundo.
ficha técnica
2016
Appellation Pessac-Léognan Contrôlée
13.5°
75 cl.
· Sauvignon Blanc 70%
· Sémillon 30%
18.000 botellas
5 ha
Grava con subsuelo de grava y arcilla
Manual
En barrica
18 meses
Roble francés, 35% nueva
8-10°C
Corcho
Blanco
- Domaine de Chevalier Blanc 2019Domaine de Chevalier Blanc 2020Domaine de Chevalier Blanc 2018Domaine de Chevalier Blanc 2017Domaine de Chevalier Blanc 2016Domaine de Chevalier Blanc 2012Domaine de Chevalier Blanc 2011Domaine de Chevalier Blanc 2010Domaine de Chevalier Blanc 2008Domaine de Chevalier Blanc 2014Domaine de Chevalier Blanc 2015
notas de cata
Se perciben aromas de peras con especias, limones cerosos, madreselva y yuzu, acompañados de toques de jugo de lima y guayaba verde. En boca, el vino tiene un cuerpo medio con una intensidad y elegancia notable, con una agradable nota picante que atraviesa las capas de sabores cítricos y tropicales, culminando en un final largo y persistente.
puntuaciones
Robert Parker: 92+


