El Château Les Carmes Haut-Brion es una joya vinícola que encarna la esencia misma de la región de Burdeos, Francia. Conocido por su elegancia y tradición, este prestigioso viñedo ha cautivado los corazones de los amantes del vino de todo el mundo con sus excepcionales creaciones y su rico patrimonio histórico.
Ubicado en la comuna de Pessac, en el corazón de la famosa denominación de origen Pessac-Léognan, Château Les Carmes Haut-Brion se remonta a más de cinco siglos de historia. Su legado se inició en el siglo XVI cuando fue fundado por los monjes carmelitas, de quienes deriva su nombre. Desde entonces, ha sido testigo de innumerables épocas y cambios, siempre manteniendo su compromiso con la calidad y la pasión por el vino.
Ubicado en la comuna de Pessac, en el corazón de la famosa denominación de origen Pessac-Léognan, Château Les Carmes Haut-Brion se remonta a más de cinco siglos de historia. Su legado se inició en el siglo XVI cuando fue fundado por los monjes carmelitas, de quienes deriva su nombre. Desde entonces, ha sido testigo de innumerables épocas y cambios, siempre manteniendo su compromiso con la calidad y la pasión por el vino.
ficha técnica
2018
Appellation Pessac-Léognan Contrôlée
13,5°
75 cl.
· Cabernet Franc 37%
· Merlot 29%
· Cabernet Sauvignon 34%
36.000-42.000 botellas
30 años
10.000 cepas/ha
Gravas con subsuelo de arcill y arena
Manual
En cubas de acero inoxidable, a temperatura controlada
18-22 meses
Roble francés, 78% nueva
16-18°C
Corcho
Tintos Burdeos
notas de cata
El vino Château Les Carmes Haut-Brion tiene un intenso color rojo púrpura. Al principio, muestra un toque melancólico y reservado, pero poco a poco se va desarrollando para revelar aromas que evocan carbón, carnes ahumadas, trufas y tierra cultivada, todo esto rodeado por un núcleo de frambuesas negras, cerezas negras maduras, moras y grosellas rojas.
En boca, el vino es de cuerpo medio a completo, con una tensión y musculatura destacadas. Tiene una energía latente, ofreciendo una columna vertebral sólida de taninos firmes y granulados, junto con una frescura audaz que realza la brillante y vibrante fruta. El final es largo y mineral, dejando una impresión duradera en el paladar.
puntuaciones
Robert Parker: 96+
maridaje
chocolate negro con frutos rojos.


