El Château La Tour de Mons, antiguamente Tour de Marsac toma en 1623, según la costumbre en Médoc, el nombre de su propietario Pierre de Mons. Una de sus descendientes, Catherine de Mons aporta el viñedo como dote a Jean Bastiste de Montequieu en 1740.
Después de la Revolución, el cru vuelve de nuevo a Guillaume de Mons, marqués de Dunes. Él cede enseguida la propiedad a la familia Claudel Cruchet que la cede en 1995 a un grupo institucional: Crédit Agricole et la Caisse des Dépôts et des Placements du Québec. Después, el dominio fue objeto de un importante programa de renovación tanto de las bodegas como del viñedo: construcción de una nueva bodega de vinificación y de una bodega climatizada para estocaje de botellas.
Todo para producir un vino puro y elegante desde el más profundo respeto de este gran viñedo de Margaux
Variedades: Merlot, Cabernet Sauvignon, Petit Verdot & Cabernet Franc
Después de la Revolución, el cru vuelve de nuevo a Guillaume de Mons, marqués de Dunes. Él cede enseguida la propiedad a la familia Claudel Cruchet que la cede en 1995 a un grupo institucional: Crédit Agricole et la Caisse des Dépôts et des Placements du Québec. Después, el dominio fue objeto de un importante programa de renovación tanto de las bodegas como del viñedo: construcción de una nueva bodega de vinificación y de una bodega climatizada para estocaje de botellas.
Todo para producir un vino puro y elegante desde el más profundo respeto de este gran viñedo de Margaux
Variedades: Merlot, Cabernet Sauvignon, Petit Verdot & Cabernet Franc
ficha técnica
2018
Appellation Margaux Contrôlée
Cru Bourgeois
14.5°
75 cl.
150.000 botellas
30 años
48 ha
Grava, arcilla y arena
45-50 hl/ha
Manual
En tanques de acero inoxidable a temperatura controlada
12 meses
Roble francés, 40% nueva
16-18°C
Corcho
Tintos Burdeos
notas de cata
El vino La Tour de Mons 2018 tiene un color púrpura granate profundo, y en su nariz se destacan elegantes notas de cedro que se entrelazan con aromas de frutas rojas y negras, como cerezas negras, así como toques de hierbas secas y una sutil pizca de corteza de musgo.
En boca, el vino se presenta con un cuerpo pleno, mostrando una estructura firme y taninos granulados que brindan una sensación satisfactoria en el paladar. El final está impregnado con notas de roble, aportando un toque de complejidad al conjunto.
puntuaciones
Robert Parker: 88-90


