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Esta firma, fundada en 1995, se ha convertido ya en un mito. Cinco hectáreas de viñedo y una nave de crianza con 150 barricas bastan para estos vinos de producción muy limitada. Los vinos son concentrados, potentes, con una fruta muy madura, un equilibrio impresionante, y cada año dotados de más finura. El Pingus es sorprendente cada añada ha ido a más, interpretado correctamente el carácter de cada una de ellas. Peter Sisseck ha revolucionado el mundo del vino con sus Pingus. Flor de Pingus es su vino de perfil más accesible, y se elabora con tinta fina de La Horra y Valbuena. La Flor de Pingus es un interesante vino para descubrir por qué los caldos de Peter han causado semejante revuelo en el panorama vinícola cotizándose a precios al alcance de unos pocos.
Color rubí oscuro, denso. Nariz enorme a moras, ciruelas, muy especiada, cueros y tabaco. Suave en el paladar, moras, arándanos, y notas de roble y moca. Concentrado y con un largo final.
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