ORIGEN E HISTORIA DEL SISTEMA



 

Es fácil pensar que el sistema de En Primeur data de las clasificaciones de 1855, y es cierto que la compra de vinos por avanzado es tan antigua como el vino mismo. Sin embargo esta práctica no se estructura tal como la conocemos hasta los años 70 del siglo XX y no se popularizaría hasta una década después, los años 80.

Durante el siglo XIX y XX, algunas bodegas ponían el vino a la venta la primavera siguiente a la vendimia, y algunos negociants (marchantes de vino) compraban parte o la totalidad de la producción y estocaban el vino. Posteriormente cada negociant los embotellaba con el nombre del vino correspondiente. Esta práctica no estructurada se mantuvo hasta 1961, que fue considerada una de las añadas del siglo y se convirtió en una añada mítica cuyos precios se dispararon, enriqueciendo a muchos negociants, sin que las bodegas pudieran beneficiarse. Esta añada llevo a unos años de incertidumbre hasta que en 1972 el gobierno francés aprobó la ley que obligaba a todos los Châteaux clasificados a embotellar en la propiedad. Este año puede considerarse como el nacimiento del actual mercado de En Primeur de Burdeos.

Las bodegas obligadas a mantener el stock hasta su embotellado y necesitadas de liquidez, tanto por la imposibilidad de vender el vino tempranamente en barrica como para financiar las inversiones necesarias para comprar las instalaciones a las que les obligaba la ley, estructuraron un sistema de venta que les permitiera disponer de parte del capital, sin tener que entregar el vino. A partir de este momento los negotiants se empiezan a convertir no solo en el brazo mercantil del mercado vinícola bordelés que habían sido durante siglos, sino en su principal pilar financiero. Los negotiants a su vez inician un mercado secundario de En Primeurs que en pocos años se populariza a nivel mundial. La consagración del sistema llegará en la mítica añada de 1982, en que un joven Robert Parker, una creciente glamourización del vino, y unas ganancias financieras sin precedentes, convirtieron a la compra En primeur en un reclamo para consumidores, amantes del vino e inversores de todo el mundo. Una caja de 1982 comprada en primeur en 1983 a 149€ se valora en la actualidad en 35.000€, haciéndolo a la vez una inversión fascinante, y un vino intocable para los amantes del buen vino.

La década de los 90 vio como el sistema se consolidó, con una crítica cada vez más influyente y una industria vinícola en crecimiento que tenía más acceso a los medios de comunicación. Durante el siglo XXI, la semana de degustación en Primeur de Burdeos durante la primavera siguiente a la vendimia, moviliza a cientos de miles de personas, prensa, televisión y marchantes de vino en todo el globo. Prácticamente ninguna añada de este siglo ha visto bajar un precio respecto al precio de En Primeur, e incluso añadas no muy consideradas como 2001 o 2002, han sido grandes inversiones para sus compradores en Primeur, o grandes compras para los consumidores ávidos del mejor precio.