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En tiempos pasados, el
emperador Charlemagne poseyó una parte de los viñedos de
la zona superior de la colina de Corton.
El CORTON CHARLEMAGNE, es uno de los vinos blancos
más celebres del mundo, con un nivel equiparable al de un vino
de MONTRACHET.
Sus vecinos de la denominación
Grands Cru se hallan están situados también, en la
parte superior de la colina de Corton, extendiéndose a los dos
municipios de Aloxe-Corton y Pernard-Vergelesses.
Este municipio es el único de la "Côte
de Beaune" que produce Grands Cru tanto tintos como blancos.
Fué después del desastre de la filoxera
a finales del siglo XIX, cuando la familia Latour y en concreto el abuelo
de Louis Latour, decidió arrancar las cepas muertas de Aligote
y Pinot Noir y las reemplazó por la Chardonnay, obteniendo así
la gran notoriedad de hoy en día. Este le compró al Conde
Grancey la mayoría de los viñedos que componen en la actualidad
la propiedad Latour, con el Château y la bodega. Las 7 ha de viñedo
producen el Corton Charlemagne al lado del "Pinot Noir".
La propiedad está situada en la parte superior
de la colina de Corton, posee suelo calcáreo y una exposición
sur-este, que le garantiza a los viñedos una inmejorable insolación.
Las uvas se vendimian lo más tarde posible para garantizar la mejor
madurez.
Las 33,5 Ha de esta denominación producen
en total una cosecha media de 1.300 Hl al año, que se vinifican
según la tradición, o sea en pequeñas barricas (225
l) de roble nuevo, cuidadosamente controladas
durante sus 12 meses de vida en la barrica, el vino se trasiega dos veces
antes de embotellarse.
DESCRIPCIÓN: Es un vino complejo de
describir, se caracteriza por su frescor, complejidad, corpulencia, etc.
Presenta un paladar rico en aromas a limón y a frutas tropicales,
es intensamente potente, con múltiples aromas que nos guían
hacia un final de boca suave y mineral que se prolonga durante varios
minutos. Son necesarios entre 4 y 5 años antes de ser degustado
y puede mejorar en botella hasta quizás más de 20 años.
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