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l Armagnac se obtiene esencialmente del vino blanco de cuatro cepas: Ugni Blanc, Colombard, Folle Blanche y Baco Blanc, que son vinificadas por el sistema tradicional. No se permite el trasiego, ni la adición de producto enológico alguno (están prohibidos el azuframiento del vino y la chaptalización).
La destilación, que debe ser efectuada antes del 30 de enero siguiente a la cosecha, se realiza con el alambique de Armagnac, específico de esta región, que consiste en un aparato de cobre 100%, martilleado o laminado, patentado bajo el reinado del rey Luis XVIII. Su principal característica es su funcionamiento continuo, en el que es importante controlar las más mínimas variaciones. Se trata en esencia de una doble caldera, donde el vino sigue un proceso contrario al del aguardiente. El vino circula continuamente, actuando como líquido de destilación y como refrigerante al mismo tiempo y el aguardiente sale sin interrupción, de una sola vez. Al salir del alambique, el aguardiente es incoloro y su grado alcohólico se sitúa tradicionalmente entre 52º y 60º. En esta etapa el licor está lleno de fogosidad, pero debido a la baja graduación del aguardiente obtenido, ya cuenta con una gran riqueza aromática: muy afrutado (ciruela, uva… ) y a menudo floral (flor de vid o de tila). El envejecimiento en madera le conferirá una complejidad y una suavidad adicional.
Para el envejecimiento del Armagnac se utilizan botas de 400 o 420 litros del roble "negro" local, del bosque de Molezum, con mucha más savia de lo normal. En contacto con este tipo de madera, se impregna de los perfumes de la tierra y del bosque, adquiriendo un aroma salvaje y un bonito color ámbar.
A partir de este momento la vigilancia es constante, con el fin de determinar el momento en que la disolución de las materias tánicas y las esencias de la madera alcanzan un grado óptimo. El aguardiente se trasladará entonces a barriles “agotados” o “demijohns”, botellas de cristal de 50 litros, ya convertido en Armagnac, el aguardiente más antiguo de Francia.
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