Si
la destilería del “Domaine de l'Acajou”
ha obtenido la gloria, se debe a un hombre que nos ha legado
su nombre y su prestigio. Nada predispuso a Homère,
Charles, Marie y Hidulphe Clément a una vida dedicada
al Ron. Clément es el nombre de una familia que, por
encima de todo, ha dado al ron de la Martinique sus letras
de nobleza.
Clement
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Al final del siglo XIX, en la Martinique se podian contar
más de 300 destilerías y azucareras. Muy pocas
de ellas han podido llegar hasta nosotros.
La destilería del “Domaine de l'Acajou”
ha obtenido el honor de conseguirlo. Homère Clément
hijo de un sastre nacido en la Trinidad en 1852, se preparó,
después de los estudios primarios en Saint-Pierre la
carrera de medicina en Paris. A su regreso a la Martinique
se estableció en François para ejercer su profesión,
pero rápidamente su filantropía natural le incito
a introducirse en la lucha política. Consejero municipal,
después alcalde de François en 1885 y a continuación
consejero general en 1887. Será una de las primeras
personas de color martiniquense en recibir la legión
de honor en 1897.
En 1880, cuando suceden las repetidas crisis debido a la sobreproducción
de azúcar l’ Habitation Acajou entró en
crisis. Homère Clément la adquirió en
1887. Se dedicó enteramente a esta nueva actividad,
al mismo tiempo que a la de “buen doctor” y de
su mandato político. Único diputado de la Martinique
después de la catástrofe volcánica de
Saint-Pierre, tomo parte muy activa en la organización
de las ayudas y en el restablecimiento de la vida económica
de la isla.
Mientras, cansado de la vida política se retiró
progresivamente de la vida pública. Todo su tiempo
lo dedicó a la destilería Clément con
el mayor cuidado de producir un Ron agrícola de calidad.
Murió en 1923, mientras que su “fábrica”,
siguiendo con el término por él utilizado para
indicar una azucarera o una destilería en las Antillas
francesas, continuó esplendorosamente hasta nuestros
días.
Su hijo Charles, ayudado a la vez por sus propios hijos Georges-Louis
y Jean-José toma la sucesión. Es bajo su autoridad
que la destilería de François se desarrolla
y que el Ron Clément conoce su máxima prosperidad.
Charles Clément es un hombre excepcional. Fue una de
las grandes figuras de su generación. Pero los tiempos
fueron difíciles para sus hijos, que veían cerrar
las destilerías de la isla una detrás de otra,
pero “l'Habitation” permanecería en la
familia hasta 1986, fecha en que fue adquirida por Bernard
Hayot.
Así más allá de todas las vidas enteras
dedicadas con amor de su tierra martiniquense y a la pasión
del ron agrícola de alta calidad, nos ha legado el
nombre de una familia que, por encima de todo, había
dado al ron de la Martinique sus letras de nobleza.
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