Edetària

Edetària es la bodega de referencia de la DO Terra Alta, poseedora de un terroir único de viejas viñas de variedades autóctonas, garnacha blanca y garnacha peluda. La familia Lliberia elabora con ellas sus buques insignia (Edetana y Edetària Selecció), unos vinos de finca de pequeña producción muy reconocidos por la crítica y una gama de una relación calidad precio excepcional, Via Terra.

Edetària sólo elabora vino de las viñas de su propiedad. El objetivo es controlar todo el proceso desde el inicio, ya que la viña es su valor más importante.

Actualmente posee 50 ha; una buena parte de ella es viña vieja con más de 50 años, y el resto de edad intermedia entre 25 y 30 años. Siempre buscando producciones bajas, por debajo de 4500 kg /ha.

Edetària nace de una filosofía de vida tremendamente respetuosa con el territorio y la naturaleza. Su objetivo es desarrollar una bodega sostenible, capaz de producir vinos con carácter, que expresen complejidad, mineralidad y equilibrio, elegantes y auténticos, y sobre todo que reflejen el carácter único de su terroir y su territorio.
El nombre de la bodega se hace eco de la “Via Edetana”, antigua via Romana que unía la actual Tortosa con Zaragoza. Con ello se quiere rendir homenaje a la cultura mediterránea de la cual forman parte, y donde el vino ha sido y es un elemento central.

Los suelos de Edetària
Edetària tiene viñas plantadas en cinco terruños distintos:
Panal: duna fósil del cuaternario.
Tapàs: suelo de textura franca con material subyacente arcilloso.
Tapàs blanc: suelos poco profundos con fragmentos carbonatados.
Còdols: antiguo lecho de un río, con pedregosidad superficial.
Vall: suelos limosos, fértiles y profundos. Las interacciones de las diferentes viníferas con los diferentes terruños dan como resultado uvas distintas, cada una de las cuales, con su propia personalidad. Esta es su mayor diferencia; aquí se encuentra la base de la personalidad de la bodega.

Elaboración y Crianza
La vendimia se realiza manualmente, única forma válida para Edetària, para seleccionar las mejores uvas de cada cepa. Se deposita en cajas pequeñas, se enfria la uva entre 0ºC-5ºC y finalmente se realiza una segunda selección en mesa de triaje, entrando en las tinas únicamente aquellos que disponen de la adecuada maduración polifenólica.
Los depósitos de vinificación son de pequeñas dimensiones, pensados y equipados para elaborar las distintas parcelas por separado. La crianza se realiza en barricas de 300 y 500 litros de roble francés. Durante la crianza, se busca preservar y potenciar el carácter y los matices aportados por las distintas viñas y terroirs.