Se elabora mediante la maceración de pequeñas Ribes Negrum – Grosellas negras – de gran intensidad aromática, que son recogidas con gran cuidado para no dañar a los arbustos. Posteriormente son trituradas y puestas en proceso de fermentación en cuevas, donde en sus bodegas reposaran un mínimo de 10 meses. Después son prensadas dando como resultado un zumo agradable y sabroso, que mezclado con jarabe de azúcar – almíbar – y alcohol neutro. El producto obtenido es filtrado nuevamente, analizado y embotellado, dando lugar a la fuerza y carácter definitivo de la Crème de Cassis.
Conservación:
Evitar las diferencias de temperatura, de luz y de humedad.
Botella cerrada: Si las siguientes condiciones son respetadas, el producto es muy estable: botella en posición vertical, a resguardo de la luz, temperatura de conservación entre 15ºC y 25ºC. Humedad del aire mínima del 50% y máxima del 85%.
Botella abierta: Una vez la botella se ha abierto, es ideal conservarla en fresco y a resguardo de la luz. La oxidación es el enemigo principal de la Crème Cassis y por tanto, se recomienda consumirla lo antes posible.
La importancia de este licor sigue aún en vigor ya que pese a su corta historia, unos 150 años, es desde su origen y aún hoy en día uno de los aperitivos más consumidos en Francia. Además, su tono rojo violeta y su espesor hacen de este licor, rico en vitamina C, un producto agradable al paladar.
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BODEGA